El verano se va. Y con él la playa, el sol, las tardes
calurosas, los vestidos cortos, los días largos, las noches cortas (sólo en
teoría)…
Qué triste se presenta, ¿no? Pues para la moda, ¡no!
A pesar de ser la temporada por excelencia de la sobriedad,
oscuridad y elegancia, en lo que a colores se refiere, no se han dejado escapar
los colores vivos y con fuerza del verano. Seguimos viendo los negros, grises y marrones, fieles a estas fechas. Pero también podemos ver colores flúor, verdes, naranjas, azules,
rosas, amarillos, colores pastel, rojos intensos, morados, turquesas, fucsias…
Lo vemos en todo tipo de tejidos, desde la falda de gasa más
delicada, hasta los abrigos de paño y piel más gruesos.
Y es que se lleva el color en forma de falda, camiseta,
abrigo, camisa, sombrero, pantalón, zapato, vestido, cinturón, rebeca, bolso o
chal.
En forma de pequeños toques, añadiéndole a
conjuntos sencillos y elegantes un pequeño detalle de vivacidad.
O, por el contrario, total looks de colores llamativos y combinaciones
imposibles.
Hay una lista interminable de opciones.
Ya lo hemos visto en la pasarela. Ahora nos toca a nosotros.

me gusta mucho. Seguro que ayudais a mucha gente que se pone delante del espejo y no termina de convencerle lo que estan viendo, o piden ayuda a su hija (como me pasa a mi) y termina mas indecisa aun. Felecidades, te animo a seguir en esa linea de informacion. Hasta pronto.
ResponderEliminar